El mejor gobernante es aquel
de cuya existencia la gente apenas se entera.
Después viene aquel al que se le ama y alaba.
A continuación, aquel al que se teme.
Por último, aquel al que se desprecia y desafía.
Tao Te King
Diversa vara de medida
En este punto de mi vida asiento y pienso
que todo señorío y grandeza terrenal,
altezas, presidentes, ministros y justicias
debieran limitarse a servir y administrar
el orden, el oficio, y poco más,
pero entretanto evaden el papel que representan
en este gran escenario universal
se debaten por entrar en nuestras vidas
con el fin de enseñar el bien y el mal,
tan inconclusos nos ven al resto de congéneres
que en todo hogar y mente quieren penetrar.
Antaño dominaban con látigo y hambrunas,
nos fuerzan hoy a ser productivos sin piedad,
ambos mujer y hombre arrancados de su casa
para poder costearse un amor plastificado,
el precio esclavizante de un nicho que habitar
y el consumo trocado en el dios felicidad.
En este siglo avieso, veintiuno por señal
yo no quiero esos héroes ni su vida que me dan
ni el enjambre de avispas que anhelan en sus tramas
con el poder de votos urdido en bastidores
para preponderar en ese tren de vanidad.
Hoy hay más pobres que nunca en el planeta,
se tambalea de nuevo la balanza desigual,
buscan la solución los políticos de paso,
quiere alguno ser justo, mas sirven a sus amos,
aquellos que dominan mercado y capital;
no quieren ver que más bien los soportamos,
que no levanta el país su sólo potencial
sino el de cada individuo que a diario
decide su trabajo remontar.
Hay quien encuentra diversa vara de medida
ajena de gobiernos, pugnas y desmedido afán
pues han hallado esos ríos de aguas claras
que corren poderosas en mansedumbre y paz
donde nada una musa llamada libertad.